lunes, 7 de marzo de 2016

CRUJIR DEDOS: ¿POR QUÉ CRUJEN LAS ARTICULACIONES? ¿ES BUENO?


Seguro que muchos de vosotros, por no decir todo el mundo, ha hecho crujir los nudillos más de una vez. Hay personas cuyas manos casi podrían hacerse pasar por maracas. Para comprender un poco por qué ocurre este crujido, necesitamos saber un poco de anatomía.

Las articulaciones de los dedos van a ser de dos tipos:

-En forma de bisagra (trocleartrosis), sólo pueden realizar dos movimientos, extensión y flexión. Este tipo de articulación se encuentra en la zona media y distal de los dedos.

-Una superficie cóncava sobre otra convexa (cóndiloartrosis), permite la extensión, flexión, separación, aproximación y circunducción (es un movimiento circular con un rango de movimiento similar a un cono). Se encuentra en la zona más proximal de los dedos y son los que popularmente se denominan nudillos.

Si quieres puedes hacer la prueba, sólo pueden flexionar y extender las dos articulaciones distales de los dedos (en el pulgar sólo hay una) mientras que tienen mucha más libertad de movimientos con la articulación del dedo más próxima a la mano.

Todas estas articulaciones van a estar rodeadas de una cápsula sinovial. Dentro de ésta hay un líquido con cierta cantidad de gases (CO2, N2 y O2) cuya principal función es la de lubricar las articulaciones y nutrir las estructuras articulares. Si no tuviéramos este líquido, el roce entre los huesos terminaría desgastándolos al poco tiempo, pero gracias al líquido sinovial, se evita que haya un contacto directo entre ellos y se puedan mover las articulaciones sin problemas.

Cuando crujimos una articulación lo que ocurre es que el espacio entre los huesos de una misma articulación, aumenta y, por tanto, también aumenta el volumen de la cápsula sinovial. Como he comentado anteriormente, la cápsula sinovial contiene en su interior el líquido sinovial y gases disueltos. Al aumentar el volumen de la cápsula, se crea una zona de baja presión que provoca que los gases salgan del líquido sinovial en forma de burbujas. A este proceso se le llama Cavitación. El esquema del proceso sería el expuesto en la esquina inferior derecha de la foto. 

Para que se hagan una idea, es una cosa similar a lo que ocurre al destapar una botella de refresco gaseoso. Cuando se abre, la presión dentro de la botella disminuye y los gases disueltos dentro de la bebida salen de ella.Cuando las articulaciones vuelven a su posición inicial, estas burbujas estallan y son las que producen ese sonido de crujido tan característico.

También pueden oírse crujidos por el movimiento o roce de tendones, por el roce de las carillas articulares cuando sufrimos artrosis o cuando rompemos una adherencia o fibrosis intraarticulares.

Quizás ahora os estáis preguntando si hacer esto a menudo puede ser sano o, por el contrario, puede dar problemas en las articulaciones en un futuro, como la artrosis.
La respuesta es NO. De los pocos estudios que se han hecho, unos afirman que puede hacerse esta práctica sin ningún problema, mientras que otros afirman que pueden dañar los tejidos de alrededor de la articulación, provocando un hinchazón y un debilitamiento en la capacidad de agarre de la mano llegando a provocar artrosis. 


Uno de los estudios más relevante fue el de Donald Unger, de Thousand Oaks (California). Durante 60 años estuvo crujiendo solamente los dedos de su mano izquierda, para constatar que pasado el tiempo, el desgaste articular de ambas manos era el mismo, evidenciando así que su mano izquierda no sufría mayor degeneración que su mano derecha. En 2009 recibió el Premio Ig. Nobel de Medicina por su demostración.


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